De qué trata

Un hombre fue absuelto en primera instancia, pero el Tribunal de Neiva revocó esa decisión y lo condenó por hurto calificado (le quitó el celular y la cédula a una mujer amenazándola con un cuchillo). Como se trata de su primera condena, ejerció el derecho a la doble conformidad mediante una impugnación especial, para que la Corte revisara el fallo.

Qué decidió la Corte

La Sala confirmó la condena. Encontró que dos testigos presenciales -la víctima y un testigo que conocía al acusado- lo señalaron de manera directa, coherente y sin dudas como el autor del hurto. Que la policía no le hallara el celular no genera duda razonable, porque pudo deshacerse de él tras ser perseguido. La versión del acusado, que decía haber sido acusado sin razón por su familia, no alcanzó a desvirtuar esos señalamientos.

Por qué importa

La doble conformidad garantiza que toda persona condenada por primera vez pueda pedir una revisión completa del fallo. La decisión también recuerda que rige la libertad probatoria: la identidad del autor puede acreditarse con testimonios directos, sin que sea obligatorio un reconocimiento fotográfico o en fila de personas.