De qué trata

Jhon Freddy Guerrero López, vecino de la familia de una niña de 12 años, fue condenado a 18 años de prisión por acceder carnalmente a la menor en dos ocasiones, bajo amenazas, en Cali en 2019. Su defensora presentó casación con dos cargos: violación a la defensa técnica del abogado anterior (que no habría pedido pruebas sobre la imposibilidad física del acusado por fracturas) y violación de la presunción de inocencia y el in dubio pro reo.

Qué decidió la Corte

La Sala no admitió la demanda. Sobre la defensa técnica, comprobó que el abogado anterior sí actuó activamente, pidiendo testimonios y pruebas sobre la salud del procesado, y que la prueba médica que se echó de menos no se introdujo porque la propia defensora que ahora recurre no logró llevar al testigo al juicio. Sobre el in dubio pro reo, recordó que ese principio solo se discute cuando los jueces reconocen que tuvieron duda, lo que no ocurrió: las instancias hallaron certeza con el relato detallado de la víctima, respaldado por exámenes médicos, medicina legal y peritaje psicológico. El cargo solo expresaba desacuerdo con la valoración probatoria.

Por qué importa

La decisión recuerda que no hay nulidad por defensa deficiente cuando hubo actividad real, ni se puede aprovechar en propio favor una omisión que la misma parte causó. También aclara que el in dubio pro reo se invoca por la vía correcta solo cuando el juez admitió tener duda y aun así condenó; si hubo certeza, el reclamo debe demostrar errores probatorios concretos, no repetir alegatos de instancia.