De qué trata
Carlos Pardo Romero, profesor, fue condenado por actos sexuales con una menor de 14 años a la que daba clases de refuerzo. Su defensa interpuso casación pidiendo que se le concediera prisión domiciliaria, ya no por motivos de salud (lo discutido en las instancias), sino por su avanzada edad, superior a 74 años, invocando una causal distinta del artículo 314 de la Ley 906.
Qué decidió la Corte
La Sala inadmitió la demanda. Explicó que el defensor carecía de interés porque introdujo en casación un argumento nuevo (la edad) que nunca se debatió en las instancias, donde la discusión giró siempre en torno a la salud del procesado. Además, la demanda no formuló correctamente el reclamo: omitió que la ley prohíbe sustituir la pena en delitos sexuales contra menores de 14 años, y eligió mal la causal. La Corte señaló que el condenado puede pedir el sustituto ante el juez de ejecución de penas con prueba médica actualizada.
Por qué importa
En casación no se pueden introducir temas nuevos que las instancias no tuvieron oportunidad de analizar. Y la procedencia de la prisión domiciliaria en delitos sexuales contra menores está restringida por ley: la vía para discutir la salud del condenado es probatoria, ante el juez de ejecución de penas.