De qué trata
Una mujer fue condenada en dos instancias por violencia intrafamiliar tras agredir verbal y físicamente a su cónyuge en Bogotá en 2020. Su nuevo defensor pidió en casación que se anulara la condena, alegando que ella actuó sin voluntad y que podía ser inimputable por estar bajo el efecto de medicamentos psiquiátricos combinados con licor.
Qué decidió la Corte
La Sala inadmitió la demanda. Consideró que los cargos confunden las distintas vías de ataque y, sobre todo, que la defensa nunca aportó una prueba pericial en psiquiatría que demostrara la alteración mental alegada. Sin esa prueba, no se puede sustituir el dictamen con literatura ni reabrir la valoración de los hechos. También aclaró que la acción penal no estaba prescrita.
Por qué importa
La decisión no fue unánime: un magistrado salvó el voto sosteniendo que la Fiscalía no formuló unos hechos jurídicamente relevantes claros, no investigó el contexto ni la salud mental de la procesada, y que la Corte debió anular todo lo actuado y liberarla. El caso muestra la tensión entre la técnica estricta de la casación y la necesidad de una investigación con enfoque de género.