De qué trata

Un hombre fue condenado en Cartagena como autor de los delitos de fuga de presos y uso de documento público falso. Estaba cumpliendo prisión domiciliaria por otra condena y fue hallado en un establecimiento comercial usando una cédula falsa a nombre de otra persona. Tras ser condenado por el juzgado y confirmada la pena por el Tribunal, su abogado acudió en casación ante la Corte Suprema de Justicia, planteando dos cargos: uno por nulidad relacionado con el preacuerdo no aprobado y otro por una supuesta valoración errada de la prueba sobre su intención de fugarse.

Qué decidió la Corte

La Sala de Casación Penal inadmitió la demanda. Encontró que el primer cargo no cumplió la técnica exigida para alegar nulidad, pues el abogado se limitó a dar una opinión sin identificar la irregularidad ni las normas vulneradas. Sobre el segundo cargo, advirtió que confundió un error de derecho con un falso raciocinio y que solo expuso una regla de la experiencia, sin demostrar por qué el análisis del Tribunal sobre la intención de fuga era equivocado.

Por qué importa

La casación es un recurso extraordinario, no una nueva oportunidad para repetir el debate de los jueces. Para que la Corte estudie de fondo una demanda, el abogado debe acreditar errores trascendentes con rigor técnico. Además, la decisión recuerda que un preacuerdo solo puede aprobarse si existe un mínimo de prueba que respalde la responsabilidad, como garantía de la presunción de inocencia.