De qué trata
Un hombre fue condenado por homicidio culposo tras un accidente de tránsito en el que su motocicleta invadió el carril contrario y chocó de frente con otra, causando dos muertes. Su defensa presentó casación alegando un falso juicio de identidad: sostuvo que los jueces habían distorsionado los testimonios y que en realidad quien conducía no era el condenado, sino su acompañante.
Qué decidió la Corte
La Corte inadmitió la demanda. Explicó que el falso juicio de identidad exige demostrar, mediante un cotejo objetivo, que el juez alteró el contenido literal de una prueba; en cambio, la defensa solo discrepaba de cómo se valoraron los testimonios, lo que corresponde a otro tipo de error (falso raciocinio) que ni siquiera planteó. Además, verificó que varios testigos ubicaron al procesado conduciendo la moto momentos antes del choque, y que el propio acompañante confirmó que el conductor era él.
Por qué importa
La decisión ilustra la diferencia entre dos errores probatorios distintos: alterar lo que dice una prueba (falso juicio de identidad) y valorarla mal según la sana crítica (falso raciocinio). En casación no se pueden confundir ni mezclar, y discrepar del criterio del juez no equivale a probar que distorsionó la prueba.