De qué trata
Un hombre fue condenado como autor de actos sexuales con menor de 14 años agravado, por tocamientos cometidos contra la hija de su compañera permanente. La defensa presentó casación alegando un falso raciocinio: sostuvo que existía una contradicción sobre la fecha de una conversación de WhatsApp y que, conforme a una máxima de la experiencia, esa inconsistencia debía restarle credibilidad al testimonio de la víctima.
Qué decidió la Corte
La Corte inadmitió la demanda. Explicó que las máximas de la experiencia se construyen a partir del devenir cotidiano de la vida en sociedad, no de circunstancias judiciales; las premisas invocadas por la defensa eran, en realidad, inexistentes. Además, una confusión sobre una fecha no afecta el núcleo del relato, que fue claro, coherente y respaldado por otras pruebas. En el fondo, la demanda solo buscaba reabrir el debate probatorio ya cerrado.
Por qué importa
La decisión delimita qué es una verdadera máxima de la experiencia: una regla general de la vida ordinaria, no un criterio sobre cómo deben valorarse los testimonios en un juicio. También reafirma que pequeñas imprecisiones en el relato de una víctima de abuso no destruyen su credibilidad cuando el hecho central está acreditado.